Los ataques físicos contra usuarios de criptomonedas van camino a registrar un año récord en 2026, de acuerdo con Chainalysis. La firma de análisis blockchain estima que ya se han robado 30 millones de dólares mediante estos llamados “wrench attacks”, en los que los agresores recurren a la coerción física para obtener acceso a activos digitales.
El dato importa porque subraya un riesgo de seguridad que va más allá de los hackeos, las estafas en línea o las fallas técnicas. Para usuarios, empresas y custodios del sector, el informe apunta a una amenaza donde la exposición pública de riqueza cripto puede traducirse en riesgos personales y operativos.
Según Chainalysis, las invasiones domiciliarias se están volviendo más comunes dentro de este tipo de delitos. La firma también identifica a Francia como el principal punto caliente, lo que sugiere una concentración geográfica relevante para autoridades, compañías de seguridad y participantes del ecosistema.
El informe añade que algunos atacantes están utilizando métodos de lavado cada vez más sofisticados para mover los fondos robados. Ese elemento complica la recuperación de activos y refuerza la importancia del rastreo on-chain, aunque el delito inicial ocurra fuera del entorno digital.
La tendencia muestra cómo la seguridad cripto ya no puede limitarse a contraseñas, billeteras frías o protección contra phishing. A medida que los activos digitales se integran en la vida financiera de más personas, la gestión del riesgo físico también se vuelve parte del debate sobre custodia y privacidad.