A partir de julio, los exchanges de criptomonedas que operan en Australia pedirán información adicional sobre todas las transferencias de fondos, tanto entrantes como salientes.
El cambio afecta directamente a los usuarios de estas plataformas, que encontrarán nuevas solicitudes de datos al enviar o recibir criptoactivos. También modifica el proceso operativo que deberán aplicar las empresas del sector en el país.
La medida abarca ambos sentidos de las transferencias. Por tanto, los nuevos requisitos no se limitarán a los retiros desde un exchange, sino que también alcanzarán a los fondos recibidos por estas plataformas.
Para los usuarios australianos, la principal consecuencia será un paso adicional durante las operaciones con criptomonedas. La información disponible no detalla qué datos concretos solicitará cada exchange ni cómo variará el procedimiento entre plataformas.