Bitcoin alcanzó el bloque 961.632, lo que activó el periodo de señalización obligatoria de BIP-110, una propuesta de soft fork que busca restringir temporalmente la inclusión de datos no financieros en la red. Según CoinDesk, la fase comenzó alrededor de las 19:35 UTC del sábado.
El desarrollo importa porque expone una tensión clave en la gobernanza de Bitcoin: quién tiene más capacidad práctica para impulsar cambios de reglas, los mineros o los operadores de nodos. Por ahora, el apoyo minero a BIP-110 ha sido escaso, rara vez por encima del 2,5%, lejos del 55% requerido para avanzar por esa vía.
La propuesta también ha enfrentado oposición de figuras influyentes del ecosistema, incluidos Michael Saylor, presidente de Strategy, y Adam Back, CEO de Blockstream. Ese rechazo refuerza el carácter controvertido del intento, especialmente porque toca el uso del espacio de bloque y los límites de lo que debería almacenarse en Bitcoin.
Los defensores de BIP-110 lo presentan como un soft fork activado por usuarios, o UASF. En ese enfoque, los operadores de nodos actualizarían su software para rechazar bloques de mineros que no señalicen apoyo, intentando presionar al sector minero para adoptar las nuevas reglas.
CoinDesk señala que los partidarios de esta estrategia citan como precedente la activación de SegWit en 2017 mediante BIP-148. Sin embargo, el efecto inmediato de una adopción por usuarios sería que esos nodos rechazarían la cadena construida por casi todo el poder de minado, abriendo la posibilidad de dos redes competidoras: la mainnet dominante y una cadena minoritaria aplicada por nodos BIP-110.
La ventana de señalización está prevista hasta que Bitcoin alcance el bloque 965.664, un hito esperado en unas cuatro semanas desde el inicio del proceso. Hasta entonces, el punto central será si el respaldo a BIP-110 crece lo suficiente o si la iniciativa queda confinada a una minoría técnica dentro del ecosistema.