Bitcoin apenas avanzó un 0,16% desde la medianoche UTC y cotizaba cerca de los 64.000 dólares, pese a que las bolsas globales tocaron nuevos máximos. El índice MSCI All Country World subió un 0,4% rumbo a otro cierre récord, mientras las acciones de Asia-Pacífico ganaron un 2,2% y el mercado australiano también alcanzó un nuevo pico tras los cierres récord del S&P 500 y el Dow Jones.
La diferencia importa porque sugiere que la debilidad no viene del apetito general por riesgo, sino de factores propios del ecosistema cripto. CoinDesk señaló que los ETF spot de bitcoin en Estados Unidos registraron 5.400 millones de dólares en salidas netas durante la primera mitad del año, en un contexto en el que parte del capital se desplazó hacia activos vinculados con inteligencia artificial.
El índice CoinDesk 20 se mantuvo sin cambios desde la medianoche, con 11 componentes al alza y nueve a la baja. En derivados, el sesgo siguió siendo frágil: los cortos representaban el 51% del volumen taker en futuros cripto, aunque la proporción mejoró ligeramente frente al reciente 52/48 favorable a los bajistas.
La actividad fue más marcada en algunos tokens alternativos que en bitcoin y ether. PUMP lideró entre los 100 mayores tokens con una subida del 115% en 24 horas, acompañada por un aumento del 9% en el interés abierto hasta 84.760 millones de tokens. CoinDesk también citó alzas de interés abierto en XLM, ZEC y BNB, mientras SHIB, HBAR y LTC mostraron descensos que podrían reflejar salidas de capital.
Otro punto de atención fue Tether. Según CryptoQuant, la capitalización de mercado de USDT se redujo en 4.000 millones de dólares en 60 días, una de las contracciones más pronunciadas registradas. La lectura es ambivalente: históricamente, caídas profundas de la oferta de USDT han coincidido con fases tardías de presión vendedora, pero mientras esa oferta no vuelva a crecer, también puede interpretarse como una señal de demanda débil dentro del mercado cripto.