Bitcoin recuperó terreno después de caer hasta un mínimo de 21 meses, mientras los compradores trataron de reconquistar la zona de los $60.000. El movimiento abrió la posibilidad de que los $57.000 hayan marcado un suelo, aunque la información disponible no permite confirmarlo.
La evolución resulta relevante porque recuperar los $60.000 no equivale necesariamente a consolidarlos como soporte. Para mostrar una recuperación más firme, Bitcoin tendría que sostenerse por encima de ese umbral y evitar que el rebote pierda impulso.
Los datos de apalancamiento introducen una señal de cautela. Aunque el precio encontró estabilidad tras la caída, estos indicadores ponen en duda que el mercado haya dejado atrás la presión bajista.
Por ahora, los $57.000 funcionan como referencia del rebote y los $60.000 como la prueba inmediata para los compradores. La respuesta del mercado alrededor de ese nivel ayudará a determinar si la recuperación gana solidez o sigue siendo un movimiento provisional.