Bitcoin volvió a situarse bajo presión este miércoles, con una caída hacia los 62.000 dólares, después de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán colapsara y ambas partes intercambiaran ataques aéreos. Según CoinDesk, el episodio impulsó cerca de un 5% los principales referentes del petróleo, elevando la inquietud en los mercados antes de la apertura de Wall Street.
El giro importa para el mercado cripto porque vuelve más difícil la lectura macroeconómica que rodea a bitcoin. Por un lado, las expectativas de inflación reflejadas en el mercado de bonos habían bajado, un factor que debilitaba el argumento a favor de nuevas subidas de tasas de la Reserva Federal y que CoinDesk describe como un viento a favor para BTC. Por otro, los consumidores estadounidenses esperan ahora más inflación, en parte en un contexto en el que la energía puede mover con rapidez la percepción de precios.
Una encuesta del Banco de la Reserva Federal de Nueva York publicada el martes mostró que los consumidores esperan una inflación de 3,7% durante los próximos 12 meses, frente al 3,5% de mayo y el nivel más alto desde septiembre de 2023. A tres años, las expectativas subieron a 3,3%, el mayor registro desde junio de 2022.
La pregunta para los operadores es qué señal pesará más en la Fed: las expectativas de mercado, que en el tramo corto ya están en torno o por debajo del 2%, o la preocupación de los hogares. CoinDesk señaló que la Fed suele dar peso a los breakevens de inflación porque reflejan asignaciones de capital institucionales, aunque no necesariamente puede ignorar una percepción de inflación que se refuerce si los precios de la energía siguen volátiles.
El calendario añade otro foco de riesgo: las minutas de la reunión de junio de la Fed estaban previstas para más tarde este miércoles. Analistas de Marex citados por CoinDesk advirtieron que una lectura más restrictiva podría actuar como catalizador para limpiar posiciones apalancadas, especialmente con posiciones largas concurridas y costos de financiación elevados.