Bitcoin apenas se movió el martes y prolongó un periodo de cinco semanas de negociación lateral. Según CoinDesk, BTC cotizaba cerca de los 63.500 dólares, con una caída diaria de alrededor del 0,6%, y seguía contenido en un rango aproximado de 62.000 a 66.000 dólares que ha dominado buena parte del verano.
El estancamiento importa porque muestra un mercado con fuerzas opuestas: la demanda constante de los ETF al contado aporta soporte, pero esa presión compradora se ve compensada por ventas extrabursátiles de mineros y de tenedores corporativos como Strategy, antes MicroStrategy. Para los participantes del mercado, el resultado es una falta de dirección clara pese a entradas sólidas en ETF y a un mejor tono en otros activos de riesgo.
La actividad también se ha enfriado. Paul Howard, director sénior de la firma de trading Wincent, dijo a CoinDesk que los volúmenes de negociación cripto han caído a mínimos de tres años, reduciendo la capacidad del mercado para impulsar a BTC de forma decisiva en una u otra dirección. Analistas de Bitfinex también señalaron que las compras de ETF y compañías con tesorerías en bitcoin han sido fuentes importantes de demanda poco sensible al precio, aunque parte de esa dinámica se ha visto neutralizada por presión vendedora corporativa.
El próximo dato de inflación de Estados Unidos aparece como el evento macroeconómico capaz de sacar a bitcoin de ese rango. Jeff Anderson, socio gerente de STS Digital, afirmó que la convicción es limitada en ambos lados del mercado mientras persiste la baja liquidez estacional, y añadió que la volatilidad implícita se ha comprimido mientras los operadores esperan más claridad sobre política monetaria y sobre el Digital Asset Market Clarity Act.
Howard prevé que la consolidación podría continuar hasta mediados de septiembre si no aparece un catalizador fundamental, mientras que un avance regulatorio relacionado con el Clarity Act también podría actuar como chispa. El calendario añade un riesgo adicional: según datos de CoinGlass citados por CoinDesk, septiembre ha sido históricamente el mes más débil para bitcoin, con una caída media cercana al 4% desde 2013.