Bitcoin volvió a superar los 60.000 dólares y el oro avanzó por segundo día consecutivo después de que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, señalara una reducción de los riesgos inflacionarios. La criptomoneda llegó a cotizar por encima de 60.700 dólares, mientras el metal precioso rebasó los 4.060 dólares por onza.
El cambio de tono importa porque la política monetaria estadounidense continúa condicionando a los criptoactivos. Warsh reafirmó el objetivo de devolver la inflación al 2%, pero evitó anticipar qué decidirá la Fed en su próxima reunión y dijo que los responsables evaluarán primero los nuevos indicadores económicos.
En ese contexto, los datos de empleo de Estados Unidos se perfilan como la siguiente prueba para los mercados. Su lectura puede modificar las expectativas sobre los tipos de interés y determinar si el repunte de bitcoin y el oro conserva impulso.
El avance también alcanzó a otras grandes criptomonedas. Solana subió alrededor de un 4% en la jornada, hasta unos 78 dólares, y acumuló cerca de un 16% semanal. Ether ganó aproximadamente un 3%, hasta la zona de 1.630 dólares, mientras XRP se mantuvo alrededor de 1,06 dólares.
La recuperación de los criptoactivos coincidió con una fuerte venta de acciones de semiconductores en Asia. El Kospi surcoreano llegó a caer casi un 7%, mientras Samsung Electronics y SK Hynix perdieron más de un 6%. La presión sobre el sector tecnológico abrió la posibilidad de una rotación de capital, aunque la continuidad del rebote de bitcoin dependerá de los próximos datos y de la reacción de los mercados.