Bitdeer cerró un contrato de arrendamiento de centros de datos a 16 años valorado en 4.700 millones de dólares, con el que asegura 121 megavatios de capacidad de computación para inteligencia artificial en Noruega.
El acuerdo es relevante porque refleja una tendencia creciente entre empresas de minería cripto: aprovechar su experiencia en infraestructura energética y computacional para diversificar fuentes de ingresos fuera de la minería de Bitcoin.
La operación sitúa a Noruega como parte de la expansión de infraestructura de alto rendimiento asociada a la IA, un segmento que demanda grandes cantidades de energía y capacidad técnica sostenida durante largos periodos.
Para Bitdeer, el contrato representa una apuesta de largo plazo por servicios de computación intensiva, en un momento en que varias compañías del sector cripto exploran negocios vinculados a centros de datos, alojamiento y cargas de trabajo de IA.
Aunque el acuerdo no modifica por sí solo el mercado de Bitcoin, sí subraya cómo la frontera entre minería digital e infraestructura tecnológica más amplia continúa estrechándose.