Bitmine generó 46 millones de dólares en ingresos por staking de Ethereum durante el último trimestre, y esa actividad representó el 98% del total de sus ingresos. El resultado coincide con el avance de su giro estratégico desde la minería de Bitcoin hacia operaciones basadas en Ethereum, impulsadas tras el lanzamiento de sus validadores en marzo.
El dato es relevante porque muestra cómo algunas compañías del sector están reorientando su modelo de negocio hacia el staking y la infraestructura de validación, en lugar de depender exclusivamente de la minería tradicional. Para el ecosistema cripto, este tipo de cambio refleja una mayor diversificación de fuentes de ingresos dentro de las empresas que operan en redes blockchain.
La transición de Bitmine ganó impulso después de poner en marcha sus validadores en marzo, según la información disponible. Desde entonces, el staking de Ethereum se convirtió en el principal motor de su facturación trimestral.
El caso de Bitmine se suma a una tendencia más amplia en la industria, donde las empresas evalúan distintas formas de participación en redes proof-of-stake. En este contexto, el desempeño del staking puede convertirse en un elemento central de la estrategia corporativa y operativa de algunas firmas del sector.