Summer Mersinger, directora ejecutiva de Blockchain Association y excomisionada de la CFTC, defendió la Ley CLARITY frente a las críticas del consejo editorial del Wall Street Journal. En una columna publicada por CoinDesk, argumentó que el proyecto ha sido malinterpretado y que, lejos de abrir vacíos regulatorios, pretende sacar a los activos digitales de una zona gris normativa.
El debate importa porque la ley apunta a definir cómo operarían empresas, intermediarios y desarrolladores dentro del mercado cripto en Estados Unidos. Según Mersinger, el propio editorial del Journal reconoce que CLARITY daría reglas más estables para inversores y bancos, además de facilitar innovaciones como acciones y bonos tokenizados con menos fricción y costos.
Uno de los puntos centrales es el tratamiento de las stablecoins. Mersinger afirma que el texto prohíbe pagos por simplemente mantener una stablecoin y también cualquier programa que sea económica o funcionalmente equivalente al interés de un depósito bancario. Lo que sí permitiría, según su lectura, son recompensas ligadas a actividad del usuario que no repliquen un depósito bancario.
En DeFi, la autora rechaza que el proyecto cree una exención amplia. Señala que una sección ordena a la SEC, junto con el Tesoro, redactar reglas para quienes controlen protocolos que solo sean descentralizados de nombre, por ejemplo si pueden modificar reglas, operar con discreción o censurar usos. También subraya que ciertos brokers, dealers y exchanges de commodities digitales registrados quedarían sujetos a obligaciones de reporte bajo la Bank Secrecy Act.
Sobre valores tokenizados, Mersinger sostiene que una acción o bono no deja de ser un valor por liquidarse en blockchain y que seguiría bajo autoridad de la SEC. Su crítica al Journal es que trata la tokenización como positiva cuando la usan bancos, pero como un mercado en la sombra cuando aparece fuera de entidades establecidas. Para ella, la cuestión de fondo es si nuevos productos podrán competir bajo reglas claras o dependerán de interpretaciones que una futura administración podría retirar.