Brasil avanzó con nuevas reglas para combatir el fraude en criptomonedas, incluyendo la posibilidad de retener transferencias por hasta 24 horas cuando cumplan ciertos criterios de riesgo. Según el material fuente, la medida entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
La norma es relevante porque apunta a operaciones que suelen ser más difíciles de revertir o supervisar una vez ejecutadas. Para usuarios, empresas y proveedores del ecosistema cripto, el cambio introduce un control adicional sobre determinados movimientos, especialmente cuando los fondos salen hacia plataformas en el exterior o hacia billeteras de autocustodia.
Las reglas cubrirán transacciones superiores a 10.000 dólares enviadas a proveedores extranjeros o a wallets de autocustodia. También podrán aplicarse a otras transferencias que sean marcadas para revisión, aunque el texto disponible no detalla todos los criterios específicos de esa evaluación.
El enfoque refleja una prioridad regulatoria centrada en reducir riesgos de fraude sin presentar la medida como una prohibición general de las transferencias cripto. En la práctica, el impacto dependerá de cómo los participantes del mercado ajusten sus procesos de cumplimiento y revisión antes de la fecha de entrada en vigor.
Para el sector, el calendario ofrece un plazo de preparación hasta 2027. Aun así, los usuarios que realicen operaciones de mayor valor o envíos hacia servicios fuera del país deberán considerar que ciertas transacciones podrían quedar sujetas a una pausa temporal antes de completarse.