Un estudio de Cambridge estimó que Ethereum consume 7,87 GWh de energía al año y la ubicó cerca del extremo inferior en intensidad energética dentro de las redes proof-of-stake evaluadas. Según el análisis, Ethereum registró la segunda menor intensidad energética ajustada por valor de mercado entre las redes PoS incluidas en el estudio.
El dato importa porque el consumo energético sigue siendo una de las métricas más observadas al evaluar la sostenibilidad de las redes blockchain. Para usuarios, empresas y participantes del ecosistema cripto, una medición comparativa ayuda a contextualizar el perfil energético de Ethereum frente a otras cadenas que usan mecanismos de consenso PoS.
La intensidad energética ajustada por valor de mercado permite comparar redes no solo por su consumo total, sino también en relación con su tamaño económico. En ese marco, Cambridge colocó a Ethereum entre las opciones de menor intensidad dentro del grupo estudiado.
El informe no convierte por sí solo el consumo energético en una evaluación completa del impacto ambiental de Ethereum, pero aporta una referencia cuantitativa para el debate. La cifra anual de 7,87 GWh ofrece un punto de partida concreto para analizar cómo se posiciona la red tras su transición a proof-of-stake.
La lectura central es que, entre las redes PoS observadas por Cambridge, Ethereum aparece con un consumo anual acotado y una intensidad energética relativamente baja cuando se ajusta por valor de mercado.