El director del FBI, Kash Patel, declaró con meses de retraso una inversión en acciones de Strategy valorada entre 100.001 y 250.000 dólares, según un reporte de Cointelegraph.
La revelación resulta relevante porque Strategy está registrada como contratista del Gobierno de Estados Unidos. Esa relación coloca el cumplimiento de las obligaciones de transparencia y la posible existencia de conflictos de interés bajo escrutinio.
Patel afirmó que “no existe ningún conflicto actual” entre sus funciones públicas y su participación en la compañía.
El punto central del caso es la presentación tardía de la información financiera. El reporte no señala que se haya determinado formalmente la existencia de un conflicto de interés.