El crecimiento del empleo en Estados Unidos se frenó con fuerza en junio. Las nóminas aumentaron en apenas 57.000 puestos durante el mes.
La cifra importa porque la evolución del empleo es una referencia clave para evaluar el estado de la economía estadounidense. Una menor creación de puestos apunta a un mercado laboral con menos impulso.
Los datos laborales también son seguidos de cerca por los mercados financieros, incluido el sector de las criptomonedas, por la información que aportan sobre la actividad económica.
El resultado de junio ofrece así una nueva señal de desaceleración en la contratación. Su relevancia dependerá de si los próximos informes confirman que la pérdida de dinamismo continúa.