Dan Katz, primer subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, afirmó que las stablecoins domésticas podrían terminar reforzando la demanda de tokens respaldados por dólares, en lugar de sustituirlos. Según el funcionario, muchos usuarios pueden inclinarse por dólares digitales debido a su liquidez, sus efectos de red y su aceptación en pagos transfronterizos.
El punto es relevante para el ecosistema cripto porque sitúa a las stablecoins en el centro de una competencia monetaria más amplia. Si los usuarios valoran más la facilidad de intercambio, la profundidad de mercado y el uso internacional, los tokens vinculados al dólar podrían conservar una ventaja incluso frente a alternativas emitidas o promovidas a nivel local.
Las stablecoins domésticas suelen presentarse como herramientas para digitalizar pagos y reducir fricciones dentro de cada economía. Sin embargo, el comentario de Katz subraya que la utilidad de un activo digital no depende solo de su emisión local, sino también de dónde puede utilizarse y con cuánta facilidad puede moverse entre plataformas y jurisdicciones.
Para empresas de pagos, emisores de tokens y plataformas cripto, el debate apunta a una cuestión práctica: la adopción depende de confianza, liquidez y alcance. En ese marco, los tokens respaldados por dólares podrían seguir funcionando como una referencia dominante para usuarios que buscan aceptación más allá de sus mercados nacionales.
El mensaje del FMI no equivale a una recomendación de inversión ni anticipa un resultado único para el mercado. Más bien, añade contexto a la discusión sobre cómo convivirán las monedas digitales locales con stablecoins globales ya consolidadas en el uso cripto y transfronterizo.