Shaw Walters, fundador de Eliza Labs, dijo que el token ELIZAOS está terminado y que la fundación que lo respaldaba cerrará. Según CoinDesk, Walters afirmó en X que no habrá más apoyo de la fundación, recompras ni medidas sobre el suministro, y recomendó a los holders vender, mientras mantiene su intención de seguir construyendo el software subyacente sin lanzar otro token.
El episodio importa porque muestra el rápido cambio de sentimiento alrededor de los tokens vinculados a agentes de inteligencia artificial, una categoría que pasó de captar gran atención del mercado a enfrentar pérdidas severas, disputas legales y dudas sobre su estructura. ELIZAOS reemplazó a AI16Z, un token que había alcanzado una capitalización de mercado de 2.390 millones de dólares el 2 de enero de 2025, de acuerdo con los datos citados por CoinDesk.
La caída ha sido pronunciada. CoinDesk informó que ELIZAOS cotizaba cerca de 0,00031 dólares, con una capitalización aproximada de 2,3 millones de dólares, un descenso cercano al 97% desde su máximo. El contrato abandonado de AI16Z todavía aparecía listado por separado en CoinGecko, con una capitalización de alrededor de 375.000 dólares durante las primeras horas de negociación en Estados Unidos.
Walters atribuyó el cierre a la presión legal. Dijo que la fundación transfirió su tesorería restante y fondos disponibles para llegar a un acuerdo con un grupo de holders representado por Burwick Law. Ese grupo presentó en abril una propuesta de demanda colectiva en el Distrito Sur de Nueva York, alegando publicidad falsa, prácticas engañosas, tergiversación negligente y enriquecimiento injusto.
La demanda sostiene que el proyecto se promocionó como un fondo de inversión autónomo operado por IA, pese a que Walters y otros insiders lo controlaban, y también afirma que los holders fueron diluidos durante la migración de AI16Z a ELIZAOS. El cambio de marca se produjo después de objeciones de Andreessen Horowitz, conocida como a16z, por el nombre original del token.
AI16Z se lanzó en Solana en octubre de 2024 con una narrativa centrada en un agente de IA que gestionaría un fondo de estilo venture. Para finales de diciembre, su vehículo en daos.fun mantenía más de 22 millones de dólares en tokens aportados por usuarios y debía expirar en octubre de 2025. Su desenlace deja una advertencia para el ecosistema: las narrativas fuertes pueden atraer capital rápido, pero la gobernanza, la claridad legal y la alineación entre producto y token siguen siendo decisivas.