Eric Halem, exagente del Departamento de Policía de Los Ángeles, fue condenado a cadena perpetua más 15 años por un robo vinculado a Bitcoin valorado en 350.000 dólares, según Decrypt. De acuerdo con el reporte, Halem y su grupo entraron en un edificio de gran altura en Koreatown usando chalecos policiales, esposaron a un joven de 17 años y se llevaron su disco duro.
El caso importa para el ecosistema cripto porque subraya un riesgo que va más allá de los ataques digitales: la seguridad física de quienes controlan activos o dispositivos relacionados con criptomonedas. Cuando el acceso a fondos depende de hardware, claves o información almacenada localmente, esos objetos pueden convertirse en objetivos directos.
La información disponible indica que el grupo se presentó con apariencia policial para acceder al lugar. Ese detalle añade gravedad al caso, ya que el uso de símbolos de autoridad puede facilitar la entrada a espacios privados y aumentar la presión sobre las víctimas.
El robo también refleja cómo los activos digitales pueden estar ligados a soportes físicos, como discos duros, aunque el valor esté asociado a Bitcoin. Para los lectores, el episodio funciona como recordatorio de que la custodia cripto no se limita a contraseñas o billeteras en línea.
La sentencia contra Halem marca el cierre penal de un caso de alto perfil por un robo de 350.000 dólares en Bitcoin. El reporte no aporta más detalles sobre el destino final de los fondos ni sobre medidas adicionales contra otros participantes.