Los fiscales estadounidenses aseguran que el fundador de Few and Far, un marketplace de NFT, recaudó USD 10 millones de inversores con la promesa de desarrollar una plataforma Web3, pero desvió esos fondos a usos personales. Según la acusación, el dinero no se habría destinado al proyecto anunciado, sino a apuestas, operaciones de trading y actividades relacionadas con una afición como DJ.
El caso importa para el ecosistema cripto porque vuelve a poner bajo escrutinio la forma en que algunos proyectos Web3 captan capital y comunican el uso previsto de los fondos. Para inversores, empresas y comunidades NFT, la acusación subraya el riesgo de confiar en promesas de desarrollo sin controles claros sobre tesorería, gobernanza y ejecución.
De acuerdo con los fiscales, los inversores habrían sido convencidos de que su dinero financiaría la construcción de Few and Far como plataforma Web3. La acusación sostiene que esa narrativa no coincidió con el uso real de los fondos, que habrían sido desviados hacia gastos ajenos al negocio.
La información disponible no establece una conclusión judicial definitiva, por lo que las afirmaciones deben leerse como acusaciones de la fiscalía. Aun así, el caso se suma a una serie de episodios que han deteriorado la confianza en proyectos cripto cuando la recaudación de fondos supera la transparencia operativa.
Para el sector NFT, el episodio llega como recordatorio de que la credibilidad depende tanto del producto como de la gestión financiera. En mercados donde la reputación y la comunidad pesan mucho, las acusaciones de uso indebido de capital pueden afectar no solo a una empresa, sino también a la percepción más amplia de las iniciativas Web3 financiadas por inversores.