Google presentó una demanda contra un presunto grupo criminal chino al que acusa de haber utilizado su IA Gemini para crear sitios de phishing a gran escala. Según la compañía, la red habría usado esas páginas falsas para robar millones de números de tarjetas de crédito y también habría dirigido sus ataques contra inversores en criptomonedas.
El caso importa para el ecosistema cripto porque muestra cómo las campañas de fraude pueden apoyarse en herramientas de inteligencia artificial para producir engaños más numerosos y potencialmente más convincentes. Para usuarios, empresas y plataformas, el episodio refuerza la necesidad de verificar enlaces, dominios y comunicaciones antes de compartir datos financieros o credenciales.
De acuerdo con la acusación de Google, Gemini habría sido “weaponized”, es decir, adaptado o usado como parte de una operación de phishing masivo. La fuente no detalla cifras adicionales más allá de la alegación de millones de números de tarjetas comprometidos, por lo que el alcance exacto del daño deberá seguirse a través del proceso legal.
El señalamiento de que inversores cripto fueron objetivo añade otra capa de riesgo a un sector donde las estafas de suplantación, páginas falsas y mensajes fraudulentos ya son una amenaza recurrente. En este tipo de ataques, los delincuentes suelen intentar que las víctimas entreguen información sensible o interactúen con sitios que imitan servicios legítimos.
La demanda también coloca a las grandes tecnológicas ante un desafío doble: proteger sus herramientas de IA contra abusos y perseguir judicialmente a quienes supuestamente las usan para delitos financieros. Por ahora, el caso se centra en las acusaciones de Google contra la red china y en el presunto uso de Gemini dentro de una campaña de phishing de gran escala.