Un nuevo grupo llamado Crypto Watchdog apareció en Washington con anuncios en televisión y redes sociales contra los riesgos de las criptomonedas, en plena fase final de las negociaciones del Senado sobre el Digital Asset Market Clarity Act. Según CoinDesk, la campaña local presenta a los activos digitales como una herramienta usada por actores ilícitos y busca influir en el debate regulatorio antes del receso legislativo de verano.
El momento es relevante porque el Clarity Act es una de las principales apuestas de la industria para establecer reglas federales de estructura de mercado en Estados Unidos. Si avanza, el sector cripto podría acercarse a un marco regulado y reconocido por el gobierno; si se estanca, la incertidumbre legal seguiría pesando sobre empresas, usuarios e intermediarios.
Crypto Watchdog está dirigido por Chapin Fay, estratega de medios con experiencia en campañas republicanas. Fay dijo a CoinDesk que la misión del grupo es aportar transparencia a una industria de más de 2 billones de dólares que, según él, no ha sido históricamente transparente. La organización también encargó una encuesta en junio a 1.000 votantes, en la que reportó que el 65% mostraba un alto nivel de desconfianza hacia las criptomonedas.
Sin embargo, el propio grupo no revela quién financia sus anuncios. Fay evitó identificar a los patrocinadores y defendió que la transparencia exigida al sector cripto y la información sobre los financiadores de Crypto Watchdog son asuntos distintos. La situación recuerda a otras campañas políticas financiadas con dinero opaco, incluidas algunas favorables a la industria cripto.
El debate legislativo se concentra ahora en puntos sensibles, incluido un posible límite ético a la actividad cripto de altos funcionarios del gobierno. Los demócratas han presionado por restricciones más fuertes, con el presidente Donald Trump como referencia central del debate, mientras una propuesta bipartidista espera respuesta de la Casa Blanca. Paralelamente, el lobby bancario mantiene su oposición, argumentando que las stablecoins podrían amenazar los depósitos bancarios si las plataformas cripto ofrecen recompensas similares a intereses.