La bifurcación impulsada por partidarios de BIP-110 se separó de Bitcoin el sábado y, unas ocho horas después de ponerse en marcha, solo había minado dos bloques. Según el monitor citado por CoinDesk, la cadena alternativa estaba en el bloque 961.633 alrededor de las 6:00 UTC, mientras la cadena principal de Bitcoin ya había llegado al bloque 961.681.
El episodio importa porque muestra el costo operativo de intentar una escisión con apoyo minero muy limitado. La cadena heredó la dificultad de minado vigente en Bitcoin, pero cuenta con una fracción pequeña del poder de cómputo, lo que deja los bloques separados por intervalos de horas y reduce la utilidad práctica de la red para confirmar transacciones.
BIP-110 es una propuesta para impedir durante un año que se almacenen datos no financieros, como imágenes o texto, dentro de transacciones de Bitcoin. Sus defensores sostienen que ese uso puede congestionar la red y encarecer los pagos; sus críticos argumentan que quien paga una comisión tiene derecho a usar el espacio de bloque y que mineros o nodos no deberían definir qué transacciones son legítimas.
La ruptura se produjo en el bloque 961.632, cuando los nodos que ejecutaban el software de BIP-110 empezaron a rechazar bloques que no indicaran apoyo a la propuesta. AntPool minó el primer bloque sin señalización, aceptado por la red principal y rechazado por los nodos BIP-110, mientras que un minero que usaba Ocean produjo el bloque alternativo seguido por la cadena separada.
El problema técnico es difícil de resolver a corto plazo: Bitcoin ajusta la dificultad cada 2.016 bloques para mantener un ritmo aproximado de un bloque cada diez minutos. Con tan poco hashpower, la cadena BIP-110 tardaría mucho en llegar al siguiente ajuste; el monitor estimaba 350 días frente a 14 días para Bitcoin. CoinDesk también señaló que solo el 2,53% de los bloques recientes había indicado apoyo a BIP-110, lejos del 55% necesario para activarla sin una división.