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La tokenización se perfila como una revolución de estructura de mercado al estilo ETF

Un artículo de opinión de CoinDesk sostiene que la tokenización podría seguir una trayectoria similar a la de los ETF, al convertir activos tradicionales en instrumentos líquidos respaldados por mecanismos de emisión, rescate y arbitraje. La tesis central es que su valor no está en la novedad tecnológica, sino en mejorar acceso, eficiencia y transparencia de mercado.

¿Qué pasó?

Un artículo de opinión de CoinDesk sostiene que la tokenización podría seguir una trayectoria similar a la de los ETF, al convertir activos tradicionales en instrumentos líquidos respaldados por mecanismos de emisión, rescate y arbitraje. La tesis central es que su valor no está en la novedad tecnológica, sino en mejorar acceso, eficiencia y transparencia de mercado.

¿Por qué importa?

La tokenización está siendo presentada como una posible revolución de estructura de mercado comparable a la que impulsaron los fondos cotizados, o ETF, desde los años noventa. En una columna publicada por CoinDesk, Michael Lie argumenta que los activos tokenizados no deben entenderse solo como una nueva envoltura digital para acciones, bonos o fondos, sino como instrumentos que podrían cambiar la forma en que se emiten, negocian y arbitran esos activos.

La tokenización está siendo presentada como una posible revolución de estructura de mercado comparable a la que impulsaron los fondos cotizados, o ETF, desde los años noventa. En una columna publicada por CoinDesk, Michael Lie argumenta que los activos tokenizados no deben entenderse solo como una nueva envoltura digital para acciones, bonos o fondos, sino como instrumentos que podrían cambiar la forma en que se emiten, negocian y arbitran esos activos.

La comparación importa porque los ETF pasaron de ser vistos como una innovación de nicho a convertirse en un mercado de más de 10 billones de dólares. Según el autor, el paralelismo está en la mecánica: un ETF mantiene su precio alineado con sus activos subyacentes mediante procesos de creación y rescate; un token robusto podría hacer algo similar si permite acuñar o quemar unidades contra una reserva de activos o derechos económicos.

En ese esquema, si un token cotiza por encima del valor de lo que representa, los participantes podrían crear más tokens y aumentar la oferta. Si cotiza por debajo, podrían rescatar tokens y reducir la oferta. La clave, según la columna, no es la forma del envoltorio, sino la fuerza del vínculo de arbitraje entre el instrumento negociable y el activo subyacente.

El texto también destaca una diferencia potencial de la tokenización: las blockchains pueden hacer observables casi en tiempo real elementos como emisión, transferencias y oferta en circulación. Además, los mercados tokenizados podrían operar de forma continua, incluso cuando los mercados tradicionales estén cerrados, de manera parecida a cómo algunos ETF internacionales siguen negociándose mientras los mercados de sus activos subyacentes ya no están abiertos.

Lie plantea como ejemplo una acción tokenizada de Apple que pudiera negociarse durante el fin de semana. Si surgiera una noticia relevante un sábado, el token podría reflejar expectativas sobre el precio de apertura del lunes, con proveedores de liquidez ajustando cotizaciones según señales relacionadas, como futuros del Nasdaq cuando estén disponibles. Aun así, el artículo señala que la liquidez fuera de horario puede implicar spreads más amplios y mayores costos de mantener riesgo cuando el mercado subyacente está cerrado.

La conclusión del autor es que el debate actual sobre tokenización recuerda a los primeros años de los ETF: escepticismo inicial, adopción en segmentos concretos y mayor participación institucional. Desde esa perspectiva, la prueba relevante no es si la tecnología es novedosa, sino si logra mejorar eficiencia, acceso y resiliencia del sistema de mercado.

Fuente: CoinDesk