El periodo transitorio de MiCA terminó el 1 de julio, por lo que los proveedores de servicios de criptoactivos que todavía no tengan una licencia completa deben cesar sus operaciones en la Unión Europea. Al mismo tiempo, la Comisión Europea está evaluando posibles cambios en este marco regulatorio.
La revisión importa porque el mercado ha evolucionado desde que MiCA fue elaborado entre 2020 y 2023. Entonces, la atención se concentraba principalmente en los exchanges y otros proveedores; ahora, las stablecoins ocupan un lugar más relevante en los pagos globales y otras jurisdicciones ya cuentan con sus propios modelos regulatorios.
La Comisión abrió una consulta en mayo para determinar si MiCA sigue siendo adecuado. Entre los asuntos examinados figuran las reglas de reservas de las stablecoins, el reconocimiento de regulaciones extranjeras y las estructuras de emisión de un mismo token en varias jurisdicciones.
Un régimen de equivalencia podría permitir que activos regulados fuera de la UE circulen y coticen en plataformas europeas mediante reconocimiento mutuo. Sin embargo, las autoridades también estudian reforzar las garantías de reembolso para proteger a los consumidores frente a problemas de liquidez y tensiones transfronterizas.
La revisión también debe considerar el avance de la tokenización de activos del mundo real. El reto para la Comisión será facilitar el acceso a la liquidez global sin debilitar las protecciones al consumidor que convirtieron a MiCA en una referencia regulatoria internacional.