Un nuevo informe de CertiK señala que los llamados “wrench attacks”, es decir, ataques físicos para obligar a víctimas a entregar sus criptoactivos, costaron al menos 124 millones de dólares en los últimos seis meses. La cifra supone un aumento de 12 veces frente al periodo comparable anterior, según el reporte citado por Decrypt.
El dato importa porque muestra que el riesgo en cripto no se limita a hackeos o fraudes digitales. Cuando la amenaza se traslada al entorno físico, el impacto afecta directamente a usuarios, empresas y a la percepción general de seguridad en el ecosistema.
El informe también destaca que estos ataques están ocurriendo cada vez más en el hogar, en lugar de espacios públicos. Ese cambio sugiere que los atacantes buscan entornos donde pueden ejercer presión de forma más directa sobre las víctimas.
Francia aparece como el principal foco de este fenómeno, según la investigación. El reporte la describe como el epicentro de estos ataques físicos contra titulares de criptomonedas.
Aunque el estudio no ofrece en el texto compartido una lista completa de casos ni una explicación detallada de las causas del aumento, sí apunta a una tendencia preocupante para el sector. La combinación de mayor valor retenido por usuarios y riesgos de seguridad personal vuelve a poner el foco en la protección fuera de la cadena.