El auge de la infraestructura de inteligencia artificial impulsó valoraciones extraordinarias en compañías de chips de memoria antes de que llegaran retrocesos fuertes, según CoinDesk. El artículo compara ese patrón con movimientos recientes en metales preciosos y en Strategy, el mayor tenedor corporativo de bitcoin, para subrayar que una tendencia de largo plazo puede ser real y aun así atravesar correcciones severas.
La lectura importa para los mercados cripto porque muchas tesis de inversión se apoyan en narrativas estructurales: adopción de bitcoin, escasez monetaria, infraestructura tecnológica o demanda institucional. CoinDesk plantea que esas narrativas pueden sostener oportunidades duraderas, pero no eliminan los ciclos de exceso, toma de beneficios y ajuste de valoraciones.
En semiconductores, el gasto de grandes tecnológicas como Amazon y Google en centros de datos con aceleradores de IA elevó la demanda de memoria de alto ancho de banda y almacenamiento NAND. Micron, fabricante de DRAM y NAND, subió alrededor de 700% interanual, mientras Sandisk avanzó más de 4.000%; ambas compañías luego retrocedieron desde sus máximos.
El mismo marco aparece en otros activos. CoinDesk cita el repunte de oro y plata asociado al llamado “debasement trade”, basado en el temor a que deuda pública, creación monetaria e inflación erosionen las monedas fiduciarias. La plata superó los 120 dólares en enero de 2026 antes de caer hasta 50%, mientras el oro tuvo una reversión más moderada.
En cripto, Strategy también atravesó su propio cambio de percepción. La empresa emitía acciones por encima del valor de sus tenencias de bitcoin y usaba los fondos para comprar más BTC, una dinámica descrita como “infinite money glitch”. Desde su máximo, la acción cayó cerca de 80% y la prima se comprimió hacia el valor neto de los activos, reforzando la idea central: una tesis puede seguir vigente aunque el precio haya ido demasiado lejos.