Mastercard completó la adquisición de BVNK, una empresa de infraestructura para stablecoins, por 1.800 millones de dólares, según CoinDesk. La operación llega después de un proceso competitivo en el que también estuvieron involucradas Coinbase y Visa, de acuerdo con el relato de Concentric, uno de los primeros inversores de BVNK.
El movimiento importa porque muestra cómo las stablecoins se han convertido en una prioridad para las grandes redes de pagos y compañías financieras. CoinDesk cita datos de CoinGecko que sitúan la capitalización total del mercado de stablecoins en torno a los 300.000 millones de dólares, un tamaño que explica el interés de empresas como Mastercard, Visa, Stripe y Coinbase por asegurar capacidades en esta área.
Concentric respaldó a BVNK en 2019, cuando la compañía tenía una valoración de apenas 4 millones de dólares. Su fundador, Kjartan Rist, explicó a CoinDesk que conoció a los fundadores en 2018 y que el equipo, originario de Sudáfrica, destacó por su empuje y experiencia previa como emprendedores, aunque todavía no había construido negocios fuera de ese país.
La operación no fue el único camino posible para BVNK. Según el artículo, Coinbase habría llegado a tener ventaja en algún momento y pudo haber puesto sobre la mesa una oferta de hasta 2.500 millones de dólares. Sin embargo, Rist atribuyó el desenlace a una mejor afinidad cultural y estratégica con Mastercard, a la que describió como una compañía de servicios financieros frente al perfil de Coinbase como exchange.
Visa también mostró interés y tenía una posición particular: era inversor en BVNK y contaba con un observador en el consejo, según Concentric. Finalmente, de acuerdo con Rist, Visa optó por no perseguir la adquisición y estaría siguiendo una estrategia más orientada a asociarse con múltiples operadores de stablecoins.
Entre los usos que mantienen activa la demanda de infraestructura como la de BVNK, CoinDesk menciona funciones de tesorería y pagos a trabajadores distribuidos en países con alta inflación. En esos casos, las stablecoins denominadas en dólares pueden servir para mover saldos corporativos con mayor frecuencia o para que los trabajadores conserven fondos en billeteras digitales, sin convertirlos inmediatamente a monedas locales.