El precio de una vivienda familiar típica en Estados Unidos cuenta dos historias distintas según la unidad de medida. Según CoinDesk, citando a Fidelity Digital Assets, esa casa ha ganado más de 100.000 dólares desde 2020, pero si se expresa en bitcoin pasó de costar más de 50 BTC a unos 5 BTC, una caída cercana al 90% en esa referencia.
El punto importa porque cambia la lectura de la riqueza inmobiliaria. En dólares, la subida de la vivienda puede alimentar un “efecto riqueza”: los propietarios se sienten más ricos, gastan más y pueden endeudarse más. Pero al medir el mismo activo en bitcoin, la conclusión planteada por Fidelity es que parte de esa apreciación refleja la erosión del poder adquisitivo de la moneda fiat, no necesariamente un aumento equivalente del valor real del activo.
CoinDesk cita al analista Zack Wainwright, de Fidelity, quien sostiene que el problema está en la unidad de cuenta más que en la vivienda. El argumento se apoya en décadas de expansión monetaria y en una inflación que se ha mantenido por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal durante más de cinco años, factores que han diluido el valor del dólar.
Bitcoin aparece en ese análisis como una vara de medir alternativa por su suministro fijo de 21 millones de monedas y su calendario de emisión transparente. Aun así, el artículo subraya que el efecto no es exclusivo de BTC: medir la vivienda frente al oro, las acciones de las “Magnificent 7” o el Nasdaq también mostraría distintos grados de pérdida de poder adquisitivo del dólar.
Para el mercado cripto, la tesis mantiene vivo el atractivo de bitcoin como cobertura de largo plazo frente a la inflación y la depreciación monetaria. En el corto plazo, sin embargo, CoinDesk señala que la recuperación del precio de BTC dependería de que vuelva la demanda por ETF, en especial por IBIT de BlackRock, que recibió más de 200 millones de dólares esta semana tras una racha récord de salidas por miles de millones.