New Hampshire canceló un proyecto de bono respaldado por bitcoin que habría sido una iniciativa inédita dentro de un marco de gobierno estatal. El Consejo Ejecutivo del estado, encargado de revisar acciones financieras relevantes, rechazó la propuesta por 3 votos contra 2 en la fase final de aprobación.
La decisión importa porque el instrumento era visto como una prueba temprana de cómo los gobiernos estatales podían acercarse a estructuras financieras conectadas con bitcoin sin limitarse a reservas o declaraciones políticas. Según CoinDesk, algunos miembros del consejo se alinearon con preocupaciones sobre la reputación financiera del estado.
El bono, de hasta 100 millones de dólares, iba a ser emitido por la Business Finance Authority del Estado de New Hampshire y estaba ligado a la firma de minería de bitcoin y centros de datos CleanSpark. Moody’s Ratings había asignado al instrumento una calificación Ba2 unos meses antes de la votación.
Keith Ammon, defensor de las criptomonedas y líder de la mayoría en la Cámara de Representantes de New Hampshire, criticó la decisión en X y dijo a CoinDesk que el contexto electoral del consejo podía influir en la votación. También señaló que los impulsores del proyecto no daban el asunto por cerrado.
New Hampshire ya había destacado entre los estados de EE. UU. por sus políticas cripto, incluida la creación de una reserva cripto el año anterior, antes de que avanzara un esfuerzo federal comparable. El rechazo del bono muestra que, incluso en jurisdicciones favorables al sector, los productos financieros públicos vinculados a bitcoin siguen enfrentando escrutinio político e institucional.