Standard Chartered proyecta que el token LINK podría multiplicarse por 25 y alcanzar los 200 dólares hacia finales de 2030, según un informe citado por Cointelegraph. La tesis del banco se apoya en el crecimiento esperado del mercado de activos del mundo real tokenizados, conocido como RWA, y en la demanda que ese sector podría generar para los servicios de oráculo.
El punto central es que la tokenización de activos tradicionales necesita infraestructura capaz de llevar información externa a las cadenas de bloques. En ese contexto, Chainlink aparece como un proveedor relevante porque sus oráculos permiten que aplicaciones blockchain accedan a datos fuera de la red, una función clave para productos vinculados a activos reales.
Para los mercados cripto, la previsión destaca cómo el interés institucional por los RWA podría extenderse más allá de los propios tokens de activos y beneficiar a capas de infraestructura. Si más instrumentos financieros tokenizados requieren datos verificables, los proveedores de oráculos podrían captar una mayor parte de la actividad del ecosistema.
La estimación de Standard Chartered no implica una garantía de precio ni una recomendación de inversión. El escenario depende de que el mercado de RWA crezca de forma significativa y de que esa expansión se traduzca en mayor uso de servicios como los de Chainlink.
Aun así, el informe sitúa a LINK dentro de una narrativa más amplia: la convergencia entre finanzas tradicionales y redes blockchain. Para los lectores, la señal relevante no es solo el objetivo de precio, sino el papel que la infraestructura de datos podría desempeñar si la tokenización gana escala durante los próximos años.