Un condenado por lavado de dinero que cumple una pena de prisión por un esquema de USD 5 millones fue acusado de mover USD 290.000 en criptomonedas que, según la acusación, ya habían sido ordenadas como decomisadas por un tribunal.
El caso importa para el ecosistema cripto porque muestra una tensión práctica en los procesos judiciales sobre activos digitales: incluso cuando existe una orden de decomiso, las autoridades deben poder asegurar efectivamente el control de los fondos para evitar movimientos posteriores.
De acuerdo con la información publicada por Decrypt, el hombre ya había sido condenado por su papel en un esquema de lavado. La nueva acusación sostiene que, mientras estaba encarcelado, movió criptoactivos que debían ser entregados como parte del proceso judicial.
La acusación no cambia por sí sola la naturaleza del decomiso, pero añade un nuevo frente legal alrededor de los mismos fondos. También subraya que las criptomonedas pueden seguir siendo relevantes en investigaciones y procedimientos penales incluso después de una condena.
Por ahora, el punto central del caso es la presunta transferencia de activos digitales que una corte había ordenado confiscar. No se informó en el material fuente una resolución final sobre esta nueva acusación.