Bitcoin volvió a encontrar un desafío macroeconómico después de que el rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años subiera a un máximo de 30 años. Según CoinDesk, ese avance está empujando al alza los costos de endeudamiento en otros grandes mercados desarrollados y amenaza con enfriar el rebote reciente de BTC.
El punto importa porque los rendimientos más altos de la deuda pública elevan el costo de oportunidad de mantener bitcoin, un activo que no genera ingresos por sí mismo. Para los mercados cripto, esto puede reducir parte del atractivo relativo de BTC frente a instrumentos de renta fija que ofrecen retornos más visibles y respaldados por gobiernos.
El rendimiento del bono japonés a 10 años llegó al 2,85%, con un aumento de 18 puntos básicos desde el inicio del mes. En paralelo, el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años se acercó al 4,5%, mientras que el bund alemán a 10 años se aproximó al 3% y el gilt británico rondó el 4,8%.
Durante años, Japón mantuvo las tasas globales contenidas mediante tipos cercanos a cero y una política agresiva de flexibilización cuantitativa. Ese entorno impulsó operaciones de carry trade financiadas en yenes, en las que los inversionistas tomaban prestado barato en Japón para comprar activos con mayor rendimiento en otros países.
El movimiento llega después de que bitcoin recibiera apoyo por expectativas menos agresivas sobre las tasas en Estados Unidos. CoinDesk señaló que BTC encontró soporte cerca de 58.000 dólares el 1 de julio y luego avanzó hacia los 64.000 dólares, impulsado por señales de menor riesgo inflacionario y un informe de empleo estadounidense más débil de lo esperado.
Aun así, el mercado no muestra una lectura única. CoinDesk citó que Goldman Sachs mantiene preferencia por operaciones de carry trade financiadas en yenes y espera que la moneda japonesa siga debilitándose, pese al aumento de los rendimientos en Japón.