Bitcoin ha perdido 28% en lo que va del año y su ratio Sharpe móvil de 365 días se desplomó hasta -21 a finales de junio, el nivel más bajo desde finales de 2022, de acuerdo con datos de CryptoQuant citados por CoinDesk. Más recientemente, la métrica se mantenía justo por debajo de -20.
El dato importa porque el ratio Sharpe no mira solo si un activo sube o baja, sino cuánto rendimiento ofrece por cada unidad de riesgo asumida. Una lectura tan negativa sugiere que, durante el periodo analizado, el inversor en bitcoin soportó volatilidad adicional y obtuvo un resultado peor que el de un activo considerado libre de riesgo, como el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que recientemente rendía alrededor de 4,45%.
El ratio Sharpe se calcula restando la tasa libre de riesgo al retorno total de un activo en un periodo determinado y dividiendo el resultado entre su desviación estándar, una medida de volatilidad. Un ratio positivo indica que el inversor está siendo compensado por asumir riesgo; uno negativo apunta a que la volatilidad no está siendo recompensada.
Para gestores profesionales, esta métrica puede influir en el tamaño de una posición. Dos criptoactivos pueden haber caído lo mismo desde sus máximos, pero si uno lo hizo con movimientos más estables y el otro con oscilaciones bruscas, el primero puede mostrar una relación riesgo-retorno más atractiva.
El contexto histórico añade otra lectura al dato actual. Según CoinDesk, niveles de Sharpe tan deprimidos coincidieron con zonas cercanas a mínimos de mercados bajistas en 2015, 2019 y 2022, antes de posteriores reversiones alcistas y fuertes avances. Eso no convierte la señal en una garantía, pero sí la coloca entre los indicadores que el mercado observa para evaluar agotamiento vendedor.