Coinbase recibió críticas después de que una alerta generada por inteligencia artificial informara que Noruega había derrotado 3-2 a Brasil en el Mundial, pese a que el partido todavía no había comenzado. El aviso presentó el resultado inventado como una noticia de última hora.
El incidente resulta especialmente relevante porque la información apareció junto a mercados de predicción vinculados al encuentro. En productos donde los usuarios operan sobre el desenlace de eventos reales, una alerta falsa puede afectar la percepción del mercado y plantea dudas sobre los controles aplicados al contenido automatizado.
La notificación también atribuyó dos goles a Erling Haaland. Al mismo tiempo, la página de Coinbase indicaba que el partido estaba retrasado por razones meteorológicas, una contradicción que ayudó a que usuarios detectaran y denunciaran el error en redes sociales.
Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase, respondió que revisaría lo ocurrido con su equipo. El episodio pone bajo escrutinio la fiabilidad de las herramientas de IA de la compañía mientras amplía su presencia en los mercados de predicción deportiva.
El caso muestra el riesgo de publicar textos generados automáticamente sin suficientes mecanismos de verificación. Para las plataformas que combinan información en tiempo real con productos financieros, distinguir entre una predicción y un hecho confirmado es un requisito central de confianza.