Crypto.com lanzó derivados tokenizados vinculados a 1.500 acciones y fondos cotizados de Estados Unidos, ampliando su presencia en productos ligados a mercados tradicionales. La oferta está disponible para usuarios elegibles del Espacio Económico Europeo y otros mercados aprobados, con exposición a nombres como Apple, Nvidia y Tesla, además de ETF como SPDR Gold Shares e iShares Silver Trust.
El movimiento importa porque refuerza una tendencia más amplia: los exchanges cripto están entrando en el terreno de las acciones tokenizadas mientras buscan unir infraestructura digital con activos financieros tradicionales. Según CoinDesk, el mercado de acciones tokenizadas alcanzó unos 2.490 millones de dólares en valor, con un crecimiento cercano al 600% en el último año.
Los productos de Crypto.com son derivados emitidos por Foris Capital CY Limited y referencian el precio de las acciones o ETF subyacentes. Esto significa que ofrecen exposición sintética: si el precio de Apple sube, el producto correspondiente está diseñado para seguir ese movimiento, pero el comprador no se convierte en accionista de Apple.
Esa distinción es central. Los usuarios no reciben propiedad legal o beneficiaria de los valores subyacentes ni derechos de voto u otros derechos de accionista, aunque Crypto.com indicó que podrían recibir ajustes equivalentes a dividendos. Los activos que respaldan los productos se mantienen con el broker-dealer estadounidense Alpaca.
La oferta se apoya en la adquisición de Foris Capital realizada por Crypto.com en mayo de 2025, que le dio acceso a una licencia MiFID para ofrecer productos financieros regulados en Europa. La iniciativa llega en un momento en que Kraken, Bybit, Bitget y Robinhood también han lanzado productos de renta variable tokenizada para usuarios fuera de Estados Unidos, mientras infraestructuras como DTCC, Nasdaq y la Bolsa de Nueva York exploran iniciativas relacionadas.
No todos estos modelos funcionan igual. Algunos instrumentos replican el desempeño de una acción sin transferir derechos de propiedad, mientras que otros modelos patrocinados por emisores pueden llevar acciones comunes a blockchain manteniendo derechos de accionista. Esa diferencia está atrayendo más atención de reguladores e infraestructuras de mercado a medida que los valores tokenizados se acercan al sistema financiero tradicional.