Un hack multimillonario contra la billetera de hardware Coldcard, estimado en 120 millones de dólares, comenzó el 30 de julio y seguía en curso, según CoinDesk. El episodio coincidió con un fuerte aumento de transacciones pendientes en la mempool de Bitcoin, donde las operaciones esperan confirmación por parte de los mineros.
El dato importa porque muestra cómo un incidente de custodia puede trasladarse rápidamente a la actividad on-chain. CoinDesk señaló que el ataque reabrió preguntas sobre la seguridad de mantener monedas en billeteras de hardware como estrategia de largo plazo, una práctica que ganó popularidad tras el colapso de FTX en 2022.
Al mismo tiempo, el movimiento también generó una ola de reorganización de fondos hacia exchanges y múltiples billeteras. De acuerdo con datos de Blockchain.com citados por CoinDesk, el número de transacciones en espera subió desde finales de julio y llegó a 89.031 el martes, el máximo desde febrero de 2025.
Otros indicadores apuntaron en la misma dirección. Santiment registró 712.000 direcciones activas, un máximo de tres meses, mientras que las transacciones de grandes tenedores, conocidos como ballenas, alcanzaron 61.800, su mayor nivel en cinco meses.
Pese al repunte de actividad, bitcoin no mostró una ruptura clara en precio y se mantuvo dentro del rango reciente de 62.000 a 65.000 dólares. CoinDesk añadió que analistas seguían observando el destino de la Clarity Act como catalizador inmediato, mientras que los rendimientos reales de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años aparecían como un factor macro de mayor duración.