Una cadena escindida de Bitcoin promovida como una bifurcación “anti-spam” se frenó tras minar únicamente dos bloques. De acuerdo con Decrypt, el proyecto atrajo solo 2,53% del respaldo de minería, una participación insuficiente para sostener un ritmo normal de producción de bloques.
El episodio importa porque muestra el peso práctico del hashrate en cualquier intento de bifurcar Bitcoin. Sin suficiente apoyo de mineros, una red puede quedar operativa en teoría, pero lenta en la práctica, con confirmaciones separadas por lapsos muy largos y poca utilidad para usuarios, empresas o servicios que dependen de liquidación previsible.
Según el reporte, la cadena escindida quedó con bloques separados por horas, mientras la red principal de Bitcoin siguió avanzando. El problema central es que el ajuste de dificultad no llegaría pronto: con el nivel actual de actividad, la cadena estaría a unos 350 días de recalibrar su dificultad.
Ese desajuste deja a la bifurcación en una posición débil. La dificultad de minería, diseñada para mantener estable el ritmo de bloques, puede convertirse en una carga si la mayoría de los mineros no acompaña una nueva cadena desde el inicio.
Por ahora, el resultado subraya una realidad conocida del ecosistema Bitcoin: las propuestas que buscan separarse de la red principal necesitan algo más que una tesis técnica o ideológica. También requieren coordinación, liquidez operativa y apoyo minero suficiente para que la cadena funcione de manera consistente.