Fiscales federales de Manhattan presentaron cargos contra Taj Tarsha, fundador de la startup NFT Few and Far, por presunto fraude de valores y fraude electrónico vinculado a una recaudación de más de $10 millones. Según la acusación, los fondos, aportados por al menos 67 inversionistas desde febrero de 2022, debían financiar el desarrollo de un marketplace descentralizado de NFT.
El caso importa para el ecosistema cripto porque vuelve a poner bajo escrutinio las rondas de financiación basadas en tokens y la gestión de fondos en proyectos Web3. De acuerdo con los fiscales, los inversionistas recibían derechos sobre 95 millones de tokens FAR mediante acuerdos SAFT, un instrumento que promete tokens futuros cuando estén disponibles.
Las autoridades sostienen que Tarsha comenzó a apropiarse indebidamente del dinero poco después de cerrar la recaudación. La acusación afirma que los fondos se usaron para apuestas en línea, especulación con criptomonedas y gastos personales, en lugar de avanzar en la construcción del producto prometido.
El presunto desvío fue detectado en una auditoría interna en junio de 2023, según el comunicado citado por CoinDesk. Los fiscales también alegan que Tarsha dijo falsamente a inversionistas que ciertos bonos estaban vinculados a hitos de preventa del token y que los recursos de la empresa seguían destinados al proyecto.
La acusación añade que Tarsha habría despedido a la mayoría de los empleados y pedido a un contratista que creara la apariencia de que el marketplace funcionaba. También se le atribuye el uso de fondos de inversionistas para un préstamo relacionado con un condominio en Miami, servicios de diseño de interiores y gastos asociados a su afición como DJ.
Few and Far lanzó el token FAR en mayo de 2024, pero los fiscales dijeron que pronto quedó prácticamente sin valor y dejó de negociarse. Tarsha, residente en Miami, fue arrestado el 6 de junio; el caso fue asignado al juez Lewis A. Kaplan, y cada cargo contempla una pena máxima de 20 años de prisión si es declarado culpable.