BitMEX no consiguió venderse tras un proceso de alrededor de dos años con varios posibles compradores, entre ellos plataformas rivales y Exodus, según una persona familiarizada con las conversaciones citada por CoinDesk. La negociación terminó sin acuerdo antes de que el exchange anunciara el 24 de julio que cerraría operaciones, detendría de inmediato nuevos registros y apuntaría a una clausura el 23 de septiembre.
El caso importa porque muestra que el renovado apetito por adquisiciones en cripto no alcanza por sí solo para rescatar activos con problemas estructurales. Mientras otras compañías del sector han cerrado compras para ampliar capacidades de trading, custodia e infraestructura, BitMEX llegó al mercado con pérdida de cuota, una base de negocio menguante y preguntas sobre gobernanza.
Según la fuente citada, algunos interesados se incomodaron por el hecho de que los cofundadores Arthur Hayes, Ben Delo y Samuel Reed siguieran controlando una gran mayoría de la compañía, pese a haberse apartado de la gestión después de los cargos penales presentados en Estados Unidos en 2020. Esa estructura complicaba un punto habitual en operaciones de adquisición: usar parte del pago para retener a ejecutivos clave tras el cierre de una compra.
El deterioro comercial también pesó. CoinDesk reportó que la actividad siguió migrando hacia exchanges centralizados más grandes y plataformas descentralizadas de futuros perpetuos, lo que hizo más difícil justificar una valoración propia de una empresa en crecimiento. El exchange habría buscado una valoración cercana a los 1.000 millones de dólares, aunque no está claro si recibió ofertas formales.
BitMEX fue una pieza influyente en la historia del trading cripto: en 2016 lanzó su swap perpetuo XBTUSD, un producto sin vencimiento que ayudó a popularizar los futuros perpetuos en activos digitales. Esa innovación fue adoptada ampliamente por otros mercados, pero el peso histórico de la empresa no bastó para compensar las dudas de compradores potenciales.
La compañía también enfrenta una demanda que alega retención de colateral de traders y uso de información privilegiada. BitMEX y Exodus no respondieron a las solicitudes de comentario de CoinDesk antes de la publicación del reporte.