Bitcoin atraviesa un periodo de movimientos inusualmente contenidos. Según CoinDesk, los ETF de bitcoin al contado no registraban salidas en lo que va de agosto y habían captado 754 millones de dólares en la primera semana del mes, pero el precio de BTC seguía estable en torno a 64.700 dólares.
La señal importa porque combina demanda en el mercado spot con cautela en derivados. Aunque el regreso de flujos hacia los ETF sugiere interés comprador, los operadores de opciones estaban priorizando cobertura ante una posible caída, especialmente antes del informe de empleo de Estados Unidos.
En las últimas 24 horas citadas por CoinDesk, las opciones put representaron el 53,8% del volumen de opciones de bitcoin. Tres de los cuatro contratos más negociados eran puts con strikes de 62.000 y 63.000 dólares, con vencimientos el 10, 14 y 28 de agosto, de acuerdo con datos de CoinGlass recogidos por el medio.
El cuadro no es plenamente bajista: las opciones call todavía concentraban el 60,7% del interés abierto total, lo que indica que la estructura más amplia del mercado seguía inclinada hacia apuestas alcistas. Aun así, la actividad reciente muestra una preferencia táctica por protección de corto plazo.
La volatilidad implícita también se ha abaratado. El índice DVOL de Deribit, que mide la volatilidad esperada de bitcoin a 30 días, se ubicaba cerca de 35, frente a un máximo de 90 registrado a comienzos de año. Luke Deans, de Bitwise, señaló a CoinDesk que la compresión se extendía tanto a rangos de negociación de 30, 60 y 90 días como a opciones de una semana a tres meses.
El riesgo principal es que un mercado tranquilo puede volverse frágil si la participación es baja o la liquidez se reduce. Los datos laborales de Estados Unidos podían poner a prueba esa calma: una lectura fuerte podría presionar los rendimientos de bonos y reforzar expectativas de una subida de tasas de la Reserva Federal, mientras que una lectura débil podría reavivar preocupaciones sobre el crecimiento.