Las acciones de software se están separando de bitcoin. Según CoinDesk, el iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) subió hasta un máximo de un año frente a la mayor criptomoneda, con la ratio entre ambos activos en 0,0016.
El cambio importa porque bitcoin y el IGV habían cotizado durante años con una relación estrecha, una señal de que el mercado solía tratar a BTC como un activo de riesgo parecido al software. Esa relación empezó a deteriorarse en mayo y la correlación móvil de 20 días entre ambos cayó a terreno negativo por primera vez desde mayo de 2024.
La divergencia también se ve en el desempeño anual. El IGV está apenas 1% abajo en 2026, mientras bitcoin acumula una caída de 29%. El ETF de software, además, ha rebotado 40% desde su mínimo de abril, cuando el sector fue golpeado por temores relacionados con una posible crisis del software como servicio impulsada por la inteligencia artificial.
El contraste con los máximos históricos refuerza la brecha. El IGV se encuentra a 13% de su récord, mientras bitcoin está cerca de 50% por debajo de su propio máximo histórico, según los datos citados por CoinDesk.
La historia ofrece contexto, pero no una garantía. Episodios similares de correlación negativa aparecieron durante el mercado bajista de bitcoin de 2018, el shock de la pandemia en 2020 y la prohibición de la minería de bitcoin en China en el verano de 2021; en esas ocasiones, BTC terminó alcanzando de nuevo a las acciones de software y la correlación volvió a ser positiva. La duda ahora es si el patrón se repetirá o si el avance del software marca una separación más persistente entre los activos digitales y las tecnológicas.