Los hacks en el sector cripto cayeron 47% durante la primera mitad del año, según CertiK, pero la firma advirtió que esa mejora no significa que el ecosistema sea más seguro. En el segundo trimestre, los exploits aumentaron 59% frente al trimestre anterior y alcanzaron 807,5 millones de dólares.
El dato importa porque muestra una lectura mixta para usuarios, empresas y protocolos: aunque el balance semestral refleja menos pérdidas por hacks, el repunte trimestral indica que los riesgos operativos y de seguridad siguen siendo relevantes. Para el ecosistema cripto, la caída general no elimina la presión sobre la protección de fondos y la respuesta ante incidentes.
De acuerdo con el reporte citado, parte del aumento en el segundo trimestre estuvo relacionado con los exploits de KelpDAO y Drift Protocol. CertiK señaló que esos incidentes fueron ejecutados por hackers norcoreanos.
La advertencia de CertiK apunta a que una reducción porcentual en los hacks no debe interpretarse automáticamente como una mejora estructural de la seguridad. El comportamiento trimestral sugiere que los ataques de alto impacto pueden alterar rápidamente el panorama de pérdidas.
Para los participantes del mercado, el mensaje central es de cautela: las cifras semestrales pueden parecer positivas, pero los exploits recientes mantienen vigente la necesidad de controles de seguridad más sólidos en protocolos y plataformas cripto.