La industria cripto está viviendo una depuración amplia en 2026: más de 100 proyectos han cerrado, se han declarado en quiebra o han quedado permanentemente inactivos, según datos de RootData citados por CoinDesk. La ola alcanza a exchanges, wallets, protocolos DeFi, mercados NFT, blockchains de capa 1 y redes de capa 2, con cierres relevantes concentrados incluso en una sola semana de finales de julio.
El ajuste importa porque marca un cambio de etapa para el ecosistema. CoinDesk describe un mercado menos dispuesto a financiar crecimiento sin ingresos claros, en el que sobreviven con más fuerza los proyectos que tienen usuarios reales, flujo de caja y comisiones pagadas en stablecoins o dinero tradicional, no solo tesorerías denominadas en sus propios tokens.
Uno de los focos está en las redes de capa 2 de Ethereum. Tras el crecimiento acelerado de 2023, la facilidad para lanzar nuevas cadenas produjo un mercado saturado y poco diferenciado. Ejecutivos citados por CoinDesk sostienen que la consolidación no afecta solo a ese segmento, sino también a DeFi, exchanges descentralizados e infraestructura.
La caída de muchas altcoins, estimada por CoinDesk entre 70% y 90% en el reciente mercado bajista, deterioró los presupuestos de proyectos que pagaban desarrollo, liquidez y auditorías con tokens propios. Casos como Tally, Step Finance y Everclear muestran un patrón común: productos con uso o volumen, pero sin una base comercial suficiente para sostener operaciones cuando se agotó la financiación.
Los hackeos agravaron la situación. CoinDesk cita una estimación de Blockaid según la cual las pérdidas por exploits on-chain superaron los 1.100 millones de dólares en el primer semestre de 2026, más que en todo 2025. Con tesorerías debilitadas y menos capital de rescate disponible, un ataque puede convertirse en el final inmediato de un protocolo.
La depuración también deja un riesgo técnico: contratos inteligentes de proyectos abandonados pueden seguir activos aunque ya no haya equipos que los mantengan. Para CoinDesk, los supervivientes más destacados no son necesariamente los más financiados o sofisticados, sino los que construyeron productos por los que los usuarios están dispuestos a pagar, como Aave, Hyperliquid y Ether.fi.