El lanzamiento de Open USD, impulsado por Open Standard y respaldado por nombres como Coinbase, Visa y Mastercard, provocó una reacción negativa en el mercado hacia Circle. Según CoinDesk, el anuncio borró miles de millones de dólares de valor de mercado de la compañía y sus acciones llegaron a caer hasta un 20%, ante el temor de que algunos de los socios comerciales más importantes de USDC estuvieran apoyando a un rival directo.
El episodio importa porque muestra cómo está cambiando el negocio de las stablecoins. Un mercado que durante años estuvo dominado por emisores cripto-nativos como Circle ahora atrae a bancos, redes de pago y fintechs interesadas en emitir, distribuir o integrar dólares digitales. La competencia ya no se limita al token en sí, sino también a los canales de pago, exchanges y plataformas financieras que lo llevan a los usuarios.
Aun así, los comentarios recientes de los principales patrocinadores de Open USD apuntan a una lectura menos agresiva. Directivos de Coinbase, Visa y Mastercard dijeron que quieren soportar varias stablecoins y varias redes, presentando a Open USD como una vía adicional de pagos más que como un reemplazo de USDC. Coinbase, por ejemplo, reiteró su relación con Circle y señaló que ya soporta USDC junto con otros tokens como USDT y PYUSD.
Visa también describió su papel como el de una red que ayuda a sus clientes a conectarse con las stablecoins que ganen adopción. La compañía lanzó su Visa Stablecoin Platform con OUSD como primer token soportado, pero su mensaje fue de apertura a múltiples monedas y cadenas. Mastercard, por su parte, dijo que ya trabaja con USDC, USDG y otros activos, y que Open USD sería otra moneda habilitada dentro de su red.
Analistas citados por CoinDesk advirtieron que formar parte del consorcio de Open USD no equivale necesariamente a comprometer recursos significativos o distribución real. También señalaron que la ejecución será más importante que el tamaño de la lista de socios, especialmente porque USDC y USDT ya cuentan con liquidez profunda y efectos de red. Para Circle, el riesgo competitivo existe, pero las señales de sus socios sugieren que el mercado pudo haber reaccionado con más fuerza de la que justificaban los compromisos iniciales.