La actividad en cadena muestra una salida de aproximadamente 210.000 bitcoin desde monederos de tenedores de largo plazo durante la última semana, la mayor caída de este grupo desde diciembre de 2024, según datos de Glassnode citados por CoinDesk. El descenso se produjo después del incidente de seguridad de Coldcard y redujo la oferta atribuida a estos tenedores desde casi 15 millones de BTC hasta alrededor de 14,7 millones.
El dato importa porque los movimientos de los tenedores de largo plazo suelen vigilarse como una señal relevante del mercado. Históricamente, grandes oleadas de gasto de este grupo han coincidido con fases de fortaleza o techos de mercado, como ocurrió en marzo de 2021, marzo de 2024 y diciembre de 2024. Esta vez, sin embargo, CoinDesk subraya que el contexto es distinto: bitcoin cotizaba cerca de 64.000 dólares, aproximadamente 50% por debajo de su máximo histórico de octubre.
Glassnode considera tenedores de largo plazo a entidades cuyas monedas han permanecido inactivas durante unos 155 días, algo más de cinco meses. Por eso, una reducción brusca en esa categoría no implica necesariamente que los BTC se hayan vendido; puede reflejar que monedas antiguas cambiaron de dirección o de estructura de custodia.
El incidente de Coldcard, según el reporte, estuvo relacionado con una aleatoriedad débil en firmware afectado, lo que habría permitido a atacantes reconstruir frases de recuperación de algunos usuarios y drenar fondos. CoinDesk indicó que miles de direcciones fueron afectadas y que las pérdidas estimadas podrían llegar hasta 114 millones de dólares. Coldcard recomendó a los usuarios afectados crear monederos nuevos y mover sus fondos, ya que una actualización de firmware no protegería claves que ya pudieran estar comprometidas.
Parte de la caída en la oferta de largo plazo podría explicarse por usuarios trasladando BTC a monederos recién generados, custodios regulados o productos como ETF spot de bitcoin. CoinDesk añadió que los ETF spot de bitcoin en EE. UU. recibieron unos 754 millones de dólares en entradas durante la semana, con el iShares Bitcoin Trust de BlackRock concentrando la mayor parte. La lectura central es que el movimiento on-chain apunta a una migración de custodia, no necesariamente a una pérdida de convicción o venta masiva.