Los inversores retiraron miles de millones de dólares de vehículos vinculados a bitcoin y del mercado de crédito privado durante el segundo trimestre. Según CoinDesk, los ETF spot de bitcoin cotizados en EE. UU. sufrieron salidas cercanas a 5.000 millones de dólares, mientras que las solicitudes de reembolso en el mercado de crédito privado, valorado en 2 billones de dólares, alcanzaron 15.600 millones.
El dato importa porque muestra presión simultánea en dos estructuras muy distintas: ETF líquidos, que se negocian en bolsa, y fondos de crédito privado con ventanas de salida limitadas. Para los lectores cripto, la señal central es que la búsqueda de liquidez no se concentró solo en bitcoin, sino que apareció también en activos menos líquidos, lo que sugiere más cautela frente al riesgo.
En bitcoin, CoinDesk señaló que las salidas de los ETF coincidieron con una caída aproximada del 14% en el precio de BTC durante el trimestre, con una bajada por debajo de 60.000 dólares y una tercera pérdida trimestral consecutiva. La nota atribuye parte de los flujos a una rotación de capital hacia operaciones ligadas a inteligencia artificial y otras oportunidades de alto perfil.
La presión fue aún mayor en crédito privado. Datos de Fitch citados por CoinDesk indican que las solicitudes de reembolso superaron el límite trimestral estándar del 5% en 10 de 16 business development companies, lo que dejó a muchos inversores con pagos parciales y solicitudes pendientes para próximos trimestres. Las nuevas entradas también cayeron alrededor de 56% en promedio, mientras la mayoría de los fondos registró salidas netas cercanas al 3% del valor liquidativo del trimestre anterior.
El contexto añade otra capa de preocupación: CoinDesk señaló que la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU. se encuentra en su nivel más bajo desde 1983, reduciendo el margen de respuesta ante disrupciones energéticas. En conjunto, las salidas de ETF, los límites de reembolso en crédito privado y la menor reserva energética refuerzan la percepción de que los colchones financieros y físicos frente al riesgo se están reduciendo.